
Lunes 09 de Agosto del 2010
Arqueología Bíblica
Israel
JERUSALÉN, Israel (Christian Post Reporter, IsraelNationalNews/ ProtestanteDigital) El Antiguo Testamento cuenta la historia de Sansón, juez de Israel que murió sepultando a sus enemigos al derribar las columnas centrales del templo filisteo dedicado a Dagón. Un edificio que debió ser muy similar al que han hallado en las excavaciones de Gat, ciudad filistea conocida como el hogar del Goliat de la Biblia, donde se encuentra uno de los mayores yacimientos arqueológicos de Israel.
El hallazgo ha sido realizado por el equipo del Profesor Aren Maeir, del Departamento Martin de Estudios Arqueológicos del Estado de Israel de la Universidad de Bar Illan. Las ruinas del templo se encuentran en la antigua ciudad de Gat y se remonta al siglo 10 a.C.
«No estamos diciendo que este es el mismo templo donde la historia de Sansón ocurrió e incluso tampoco que la historia ocurrió», dijo Maeir, que ha dirigido la excavación en el sitio durante los últimos 13 años. «Pero esto nos da una buena idea de la imagen que la persona que escribió la historia habría tenido de un templo filisteo».
Maeir ha dirigido las excavaciones de los últimos 13 años. Los participantes en la excavación de este verano vinieron de lugares tan lejanos como Australia, EE.UU., Canadá, España, Italia, Alemania, Suiza, Holanda, Polonia y Reino Unido. Hubo también locales, en el grupo, de Israel.

EL TERREMOTO DE ISAÍAS Y AMÓS
Se trata del primer templo filisteo encontrado en Gat. Además del descubrimiento del templo, el equipo también encontró evidencia de un gran terremoto en el siglo 8 a.C. que podrían ser uno de los sismos mencionados en los libros de Isaías y Amós y que dejaron un impresionante recuerdo grabado en los habitantes de la zona (Zacarías lo menciona en sus escritos unos 300 años después).
«Si los sismólogos tienen razón, un 8 en la escala de Richter debió arrasar la mayor parte de la ciudad», dijo Maeir. «La intensidad de la energía necesaria para mover las paredes parecen haber sido de algo muy poderoso». «Lo que tenemos aquí es una muy fuerte evidencia arquitectónica de un dramático terremoto, un acontecimiento natural que dejó una impresión muy significativa en los profetas bíblicos de la época», explicó el director de las excavaciones.
MÁS COINCIDENCIAS BÍBLICAS
Maeir y su equipo internacional descubrieron el templo en las antiguas ruinas del monto en el Parque Nacional Tel Tzafit, en la llanura costera del sur. Además, dijo Maeir que las excavaciones realizadas este verano han descubierto nuevas pruebas de la destrucción de la ciudad por Hazael, rey de Aram Damasco, alrededor de 830 a.C., como se menciona en II Reyes 12:18; así como la evidencia de los primeros asentamientos de los filisteos en Canaán (alrededor de 1200 a. C.).
(09-08-2010)
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Martes 05 de Enero del 2009
Arqueología
Israel
JERUSALÉN, Israel (Mundo Cristiano/Edición: ACPress.net) Los arqueólogos han logrado llegar al suelo original del Monte Moria, donde Abraham preparó el sacrificio de su hijo Isaac y que compró el rey David para construir el templo de Jerusalén que levantaría su hijo Salomón hace unos 3.000 años. Los musulmanes no permiten que la investigación continúe en la plaza de las mezquitas.
El Muro de las Lamentaciones, uno de los lugares emblemáticos de Jerusalén, es el fragmento visible de uno de los grandes secretos arqueológicos que guarda la ciudad santa. Este espacio central de oración del Judaísmo, testimonio presente del bíblico Templo de Salomón, emerge como un iceberg cuya parte subterránea es un rico yacimiento histórico en el que trabaja la mejor arqueología internacional.
Bajo los pies de los visitantes de la plaza del Muro y de sus callejuelas adyacentes, a más de 20 metros bajo tierra, discurren otras calles por las que un día transitó Jesús de Nazaret. Los arqueólogos trabajan sin descanso en el subsuelo de la ciudad, a la luz de unas lámparas que sugieren una fantástica escena de película de aventuras, y es así como han logrado llegar al suelo original del monte Moria. Y, unos metros por encima de ese suelo original, han encontrado las calles de Herodes.
SINDROME DE JERUSALÉN
El Muro de las Lamentaciones atrae anualmente a miles de personas, muchas a la búsqueda de una experiencia espiritual especial. Entre los visitantes se encuentran turistas de todo el planeta, religiosos de todo tipo y también dos grupos humanos muy especiales: los visitantes que más tarde se verán afectados por el llamado síndrome de Jerusalén y los arqueólogos. El síndrome de Jerusalén es una psicosis que afecta a ciertos individuos que visitan la ciudad y el que la sufre se identifica transitoriamente con un personaje del Antiguo o del Nuevo Testamento. Sin embargo, la pasión y dedicación de aquellos que trabajan como arqueólogos en el Muro es permanente. Es más, la dedicación es plena, 24 horas al día.

El Muro de las Lamentaciones es el último vestigio del Templo de Jerusalén.
Los restos que aún quedan datan de la época de Herodes el Grande, quien mandó
construir grandes muros de contención alrededor del Monte Moria, en el año 37 a.C.
La pasión por la arqueología se apoderó de Avi Salomon, arqueólogo en jefe de las excavaciones en el Muro, en la zona que en inglés se conoce como Western wall, muro occidental. "Excavar aquí es una labor que no tiene fin, tan sólo depende del presupuesto", asegura Salomon.
UN MURO Y DOS MUNDOS
Lugar sagrado para judíos y musulmanes, el Muro de las Lamentaciones es "tan sólo parte del muro occidental; una de las cuatro murallas que protegían el denominado Segundo Templo, construido bajo mandato del rey Herodes, algo más de dos mil años atrás", explica Salomon.
Fue en el año 70 de la era cristiana cuando los romanos se encargaron de destruirlo, no así la parte inferior de los muros, que sigue en pie. Dichas murallas fueron restauradas ya en el siglo VII por los musulmanes, si bien en la actualidad tan sólo son visibles apenas unas decenas de metros de la parte occidental. Se trata de la parte sur del muro occidental que protegía el templo.
Para el Judaísmo el Templo de Jerusalén fue el santuario del pueblo de Israel que sustituyó al Tabernáculo que guardaba las Tablas de la Ley de Dios, la vara de Aarón y un pan de maná dentro del Arca de la Alianza. Este Templo fue levantado y destruido, nuevamente erigido y derrumbado mientras, paralelamente, su muro ha sido objeto de luchas y deseos por poseerlo.

Lugares históricos en el Monte del Templo o la Explanada de las Mezquitas.
De hecho, el monte donde estaba el Templo ahora ubica la magnífica Cúpula de la Roca y la mezquita de Al Aqsa, sagradas para los musulmanes que niegan la mera existencia del Templo de Salomón.
NEGATIVA MUSULMANA
"El primero que inició las excavaciones en la zona del muro fue un joven inglés de tan sólo 27 años, Charles Warren, entre los años 1867 y 1871. Su finalidad era excavar en el monte del templo, pero no recibió permiso (musulmán)", explica Avi Salomon. Con el transcurso de los años nada ha cambiado en este sentido. Nadie ha recibido la autorización árabe para excavar en la zona de las actuales mezquitas. Únicamente es posible en los aledaños, que es donde han aparecido calles del tiempo de Herodes. "Lo interesante es que los árabes niegan la existencia del templo y yo les digo: excavemos y veamos. Y dicen: no. Creo que si se niegan es que tienen algo que ocultar", deduce Salomon, que, pese a ser una persona religiosa, se autodefine por encima de todo como un hombre de ciencia.
Charles Warren, junto a otro británico, Charles Wilson, dejó constancia de su trabajo en textos e ilustraciones que hoy día siguen utilizando los arqueólogos. "Tras esos primeros años casi nadie se interesó por este lugar. Pero en 1967, después de la guerra de los Seis Días, eso cambió", argumenta el arqueólogo jefe.
Tras aquel conflicto, Israel anexionó Jerusalén y el objetivo pasó a ser entonces descubrir el Muro en toda su extensión hacia el norte, aproximadamente medio kilómetro de construcción.

El Monte del Templo, lugar del Primero y Segundo Templo judío, es
identificado por las tradiciones judía e islámica como el lugar del
monte Moria, en el que Abraham ofreció a su hijo Isaac en sacrificio.
"Lo que sucede es que con cada piedra que se levanta salen a la luz años de historia y ese objetivo inicial se va transformando al ir encontrando otra multitud de antiguos aposentos, arcadas, puentes. Por ello decidimos abrir al público los trabajos de excavación. Nuestro objetivo ahora es llegar a dejar al descubierto todo el nivel de la época del segundo templo. Con ese fin trabajamos", explica el arqueólogo Avi Salomon.
MONTE MORIA
Para valorar correctamente el impacto emocional que suponen estas excavaciones es preciso saber que para el Judaísmo todo tiene sus orígenes en el Monte Moria. Allí es donde se sitúa, de acuerdo con la tradición e historia judía, la Piedra Fundamental y el inicio del mundo. Es en el citado monte donde, 3.000 años atrás, el rey Salomón, siguiendo los pasos de su padre David, erige el primer templo como un hogar para Dios. Históricamente este primer templo es casi una incógnita, en tanto que "prácticamente carecemos de información del mismo en la actualidad", explica Michael, guía de las excavaciones.
Lo que sí se sabe es que el templo fue destruido por el pueblo babilónico 400 años más tarde, tras lo cual Herodes comenzó su gran proyecto: elevar un segundo templo, notablemente más ostentoso y ambicioso. Para ello niveló la montaña, lográndolo gracias a 10.000 trabajadores a lo largo de 10 años y construyó las cuatro murallas (entre ellas el muro occidental) como muros de contención. Los restos de los mismos son los que hoy pueden visitarse en la vertiente oeste. Lo que caracteriza a la arquitectura de Herodes es que cada fila de rocas estaba situada unos dos centímetros atrás que la inferior, con la finalidad de obtener una sensación vertiginosa al alzar la vista.
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Vista panorámica del lugar donde encontraron la sinagoga judía.
Martes 22 de Septiembre del 2009
Arqueología
Israel
JERUSALÉN, Israel (Migdal Galilea, CBN News/ACPress.net) Con un comunicado de prensa fechado el 10 de septiembre, la Autoridad de Antigüedades de Israel ha dado a conocer el importante y sorprendente descubrimiento de los restos de una sinagoga de los tiempos de Jesús y de los apóstoles durante las excavaciones en Magdala, en la región de Galilea junto a Capernaúm. Es muy posible que Jesús la visitase en alguna ocasión.
La sinagoga se encuentra debajo del monte Arbel, al norte de Tiberias, frente a las playas del mar de Galilea. Se ubica exactamente al borde de la antigua ciudad de Magdala (Migdal), que antes fue una próspera comunidad de 30 mil habitantes y hogar de María Magdalena.
Magdala (nombre arameo) dista apenas unos siete kilómetros de la antigua Capernaúm, lugar donde Jesús se estableció durante el tiempo de su ministerio público, y seguramente alguna vez se encontró ahí para predicar y enseñar. También debió ser un lugar frecuentado por María Magdalena, oriunda del lugar, así como por numerosos testigos oculares de la vida, predicación y milagros de Jesús.
El proyecto que originó esta excavación se llama Magdala Center, y es un centro de peregrinación que se viene desarrollando gracias al apoyo de miles de cristianos de todo el mundo. El 2 de julio las autoridades israelíes concedieron el permiso de construcción del centro, previa excavación arqueológica liderada por Dina Avshalom-Gorni y Arfan Najar, de la Autoridad de Antigüedades de Israel, que se inició el 27 de julio y que es la que ha llevado a este importante hallazgo.
Fue un mes más tarde del inicio de la excavación arqueológica que se encontraron los primeros vestigios de un lugar que parecía ser importante. Con el transcurso de los días se han ido añadiendo diversos hallazgos significativos que han llevado a la conclusión de que se trata de una sinagoga del siglo primero, posiblemente destruida en los años de la revuelta de los judíos contra los romanos, entre los años 66 y 70 d.C.

La arqueóloga Dina Avshalom-Gorni limpia la piedra grabada con una
menoráh de siete brazos que fue hallada en una sinagoga en Magdala.
Se puede decir que en lugares galileos como Magdala nació el Cristianismo como comunidad de creyentes en Cristo, pues hasta el año de la destrucción del templo de Jerusalén, los cristianos en muchos casos compartían con los judíos sus sinagogas. Sólo después de esta fecha, en torno al año 70, hubo una separación más clara entre judíos y cristianos y, por lo tanto, los cristianos crearon sus propios lugares de reunión y de culto.
Cuando la arqueóloga Dina Avshalom-Gorni, quien dirige la excavación, descubrió la sinagoga supo que era algo muy especial. “Me pregunté, Dina, ¿será posible que estés parada en una sinagoga del primer siglo? no lo pude creer”.
Gorni dice que por la edad de la sinagoga, su ubicación y la historia de Galilea, es muy probable que Jesús enseñara ahí. “Podemos asegurar que Jesús se paró como rabino de la comunidad aquí, junto a esta mesa de oración para orar y dar su mensaje a su comunidad. Sin duda”.
Los arqueólogos siguen trabajando y esperan descubrir más de lo que podría ser uno de los hallazgos más significativos de la historia reciente. Tras años de excavar en la región, esta es la primera sinagoga del primer siglo descubierta en Galilea. Para los arqueólogos, el milagro es que yació bajo la superficie durante dos mil años.
Los restos de la sinagoga fueron encontrados muy cerca de la superficie, a sólo unos centímetros. Pasaron dos mil años para excavarla, para encontrarla y sacarla a la luz, para que todo el mundo la pueda ver. “Esta sinagoga no había sido tocada, así que pienso que es un milagro. Un milagro arqueológico”, afirma Gorni.

Base de piedra hallada en la sinagoga donde está
tallada una menoráh de siete brazos o candelabro judío.
MESA DE ORACIÓN
Tiene especial interés el descubrimiento de una base de piedra esculpida que se encontró en el centro del edificio de la sinagoga, de unos 11 metros por 11. Tiene esculpidos varios signos, entre los que destaca significativamente una Menoráh -un candelabro judío de siete brazos- que al parecer es la Menoráh más antigua que se ha encontrado hasta la fecha en una sinagoga. De hecho, sólo hay otras seis sinagogas de ese período (el período del Segundo Templo de Jerusalén) descubiertas a día de hoy.
Gorni dice que la base de piedra en sí misma tenía una función clave en la sinagoga. “Creemos que fue la base de una mesa de oración. Si uno examina la piedra, puede ver que tiene cuatro columnas de piedra y creemos que encima de ellas había una tabla, como una mesa, y que la persona que se paraba junto a ella oraba y proclamaba su mensaje a la comunidad”.
Los excavadores seguirán clasificando y anotando sus hallazgos. Gorni espera que la sinagoga se abra al público en unos años, para que el mundo vea el lugar donde Jesús pudo haber enseñado.
INTERÉS JUDÍO Y CRISTIANO
El hallazgo arqueológico ha levantado gran interés en el mundo judío. Así lo han subrayado las dos visitas del Sr. Shuka Dorfmann, director de la Autoridad de Antigüedades de Israel, que habló de un hallazgo “extraordinario”, “único” y que habrá que estudiar en toda profundidad.
Las autoridades israelíes han pedido que se continúe la excavación en el área de la sinagoga, que los hallazgos se preserven en el lugar y se incluyan en todo el proyecto del Magdala Center. Numerosos arqueólogos israelíes y también cristianos se han dado cita en los últimos días para visitar las ruinas.
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Miércoles 11 de Agosto del 2010
Arqueología Bíblica
Israel
JERUSALÉN, Israel (CBN News/MundoCristiano.tv) En Israel, cada año los arqueólogos descubren más artefactos que arrojan luz sobre los tiempos bíblicos. El museo de Israel en Jerusalén abrió sus puertas por primera vez en 1965 y aloja muchos de esos antiguos tesoros arqueológicos y fino arte.
Luego de tres años de remodelación, este reabre sus puertas al público.
James Snyder es director de lo que él asegura es el museo más grande y activo en esta parte del mundo.
James Snyder, Director Museo de Israel comenta: “Somos un punto central en el mundo y en tiempos antiguos aún más. Aún después que el mundo occidental entró en escena, Jerusalén sigue en el centro del universo. Lo que tenemos aquí es una rica colección universal de 500 mil objetos que datan desde un millón y medio de años atrás hasta arte conteporáneo”.
HISTORIA BÍBLICA PLASMADA EN LA ARQUEOLOGÍA
Uno de los tesoros que pueden observarse en este museo es la fortaleza de Hazor del tiempo del rey Acab. Miles de artefactos exhibidos en el museo ayudan a recrear los tiempos bíblicos.
Michal Dayagi-Mendels, curador de arqueología manifiesta que la arqueología de este lugar cuenta una historia que no se ve en otra parte del mundo. Esta área enfoca la historia de Israel desde la vida del hombre en esta tierra – cómo vivía, a quién adoraba, incluso cómo era enterrado.
“Enfatizamos la historia de la Biblia – el nacimiento del monoteísmo, los períodos del primer y segundo templos y el emerger de las tres religiones monoteístas”, comenta Mendels.
Una inscripción del siglo nueve antes de Cristo es la evidencia arqueológica más temprana de la dinastía del rey David.
Dos templos de entre los siglos 7 y 8 antes de Cristo fueron descubiertos a 30 millas de distancia, y demuestran la lucha entre la creencia bíblica en un sólo Dios, y la idolatría pagana al mismo tiempo.
NUEVOS HALLAZGOS
Los arqueólogos hallaron dos amuletos de plata en una cámara funeraria. Estos tienen versos del libro de números. Los versos bíblicos más antiguos datan del 600 antes de Cristo: 400 años antes de los rollos del Mar Muerto.
También en exhibición por primera vez, hay un fresco de la era de las Cruzadas descubierto cerca del Getsemaní.
Mendels expresa: “Es emocionante hacer la arqueología tan clara y fascinante que aún aquellos que no ven las cosas del pasado como algo cercano, pueden ser atrapados por ellas”.
(11-08-2010)
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La entrada de la tumba.
Sábado 26 de Diciembre del 2009
Arqueología
Israel
JERUSALÉN, Israel (BBC, EFE/ ACPress.net) Un equipo de arqueólogos acaba de anunciar el hallazgo de fragmentos de un sudario, de la época de Jesús, en una tumba en Jerusalén. El descubrimiento se ha realizado en una tumba del cementerio donde la tradición sitúa el suicidio de Judas Iscariote tras traicionar a Jesús.
Los restos de tela hallados en la tumba cerca de la parte antigua de Jerusalén cubrían los restos de un hombre. Los investigadores, de las universidades Hebrea de Jerusalén, Lakehead de Canadá, New Haven de EE UU y University College de Londres, creen que el cadáver corresponde a un sacerdote o miembro de la aristocracia porque estaba enterrado junto al de Annas, un sumo sacerdote pariente de Caifás.
El cadáver no recibió una segunda sepultura, como era costumbre en la época cuando un año después de la muerte se quitaban los huesos al cuerpo y se metían en un osario.

La tumba en la que se realizó el hallazgo.
MUERTE POR LEPRA
El profesor Mark Spigelman, de la Universidad Hebrea, explica la anomalía de que no se produjese este segundo entierro en que el hombre padecía lepra y tuberculosis, dos enfermedades halladas en el ADN de sus huesos y que aparentemente motivaron además que el acceso al nicho fuese sellado con argamasa.
El análisis genético del cadáver embalsamado ha supuesto por ello descubrir el caso más antiguo probado de lepra, datado en el siglo I, informó la Universidad Hebrea de Israel.
La lepra, como el resto de enfermedades contagiosas y que desfiguran, ha sido históricamente sinónimo de ostracismo en el seno de la comunidad, pero los investigadores creen que en este caso el hombre tenía una notable vida social en Jerusalén, dada la ubicación de su tumba, el tipo de telas empleadas para embalsamarlo y la limpieza de su pelo.

Un croquis de cómo era el supulcro.
EL SUDARIO DE TURÍN
La sencillez de las características del hallazgo coincide con los mantos de la época, pero no con el Sudario de Turín. Por otro lado los investigadores, de la Universidad Hebrea de Jerusalén y de instituciones de Canadá y Estados Unidos, aseguraron que los restos de la mortaja encontrada son muy diferentes al polémico sudario que se conserva en la catedral de Turín, Italia.
Muchas personas creen que el llamado Santo Sudario o Sábana Santa de Turín, que tiene grabada la imagen de un hombre, fue el lienzo usado como sudario para el entierro de Jesucristo. Sin embargo, otras consideran que es una falsificación.
El paño que acaba de ser encontrado tiene un tejido mucho más sencillo que el de Turín, señalaron los científicos. Según ellos, los fragmentos de este último hallazgo son típicos de los mantos usados en la época de Jesús.
Como resultado, concluyeron estos científicos que el sudario de Turín no proviene de la Jerusalén hace dos milenios. En este aspecto, las pruebas de radiocarbono realizadas en 1988 indican que la tela se fabricó unos mil años después de la muerte de Cristo, en la Edad Media, aunque los católicos que ven en este lienzo una reliquia alegan falta de rigor científico en las pruebas realizadas.
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Jueves 03 de Septiembre del 2009
Sociedad
Israel
JERUSALEM, Israel (AFP / ACPress.net.) Un empresario tejano a través de su empresa, Zion Oil and Gaz, ha creado una gran plataforma de extracción de petróleo, a 50 kilómetros al norte de Tel Aviv, en una operación que cuesta de 30.000 a 50.000 dólares por día. Es cristiano sionista y asegura que la Biblia indica que existen yacimientos de petróleo en el subsuelo de Israel, y que estudios científicos realizados por su equipo lo corroboran.
John Brown es un tejano de 69 años que se ha aventurado a buscar petróleo en la tierra de Israel. Este cristiano sionista, tal y como él mismo se define, no tiene duda alguna en que el subsuelo israelí está abarrotado de oro negro y asegura que la Biblia ofrece todas las indicaciones necesarias para encontrar los lugares en donde se esconde este tesoro, lo que se sumaría a la promesa hecha por Dios al pueblo de Israel en su peregrinaje en el desierto, diciéndoles que en la Tierra Prometida fluía “leche y miel”. Se loe olvidó decir claramente y oro negro”.
Delante de su plataforma de perforación en el centro de Israel que alcanza los 45 metros de altura, este tejano proclama que caudales de petróleo correrán en unos meses desde las profundidades de Israel.
«No hay ´peros´ que valgan, esto va a suceder», afirma, y apoyos no le faltan. Su empresa, Zion Oil and Gaz, que cotiza en la Bolsa de Nueva York, recaudó recientemente 21 millones de dólares para financiar el proyecto.
Pero en la propia Israel numerosos escépticos no olvidaron las palabras de Golda Meir, ex primera ministra de Israel y ´dama de hierro´ local, según las cuales Moisés había tardado 40 años en sacar a los hebreos del desierto para llevarlos «al único lugar en Medio Oriente en donde no hay petróleo».
«Estaba equivocada», responde John Brown aferrándose a la vieja Biblia que tiene siempre al alcance de la mano y citando versículos del libro que, según él, constituyen indicios sobre la existencia de sitios en los que encontrar petróleo.
La iniciativa de Brown por encontrar petróleo no la ha realizado en una inspiración repentina, por muy ilógica que parezca a primera vista. «Lo que comenzó como un acto de fe fue apuntalado por pruebas sísmicas y científicas», afirma el empresario.
«Es la geología que confirma la teología», agrega Brown que, sin experiencia alguna en materia de petróleo, se rodeó de profesionales del sector. Finalmente, los descubrimientos que hallaron sobre un vasto campo gasífero en las costas israelíes lo alentó.
UNA OBRA MASTODÓNTICA
Trabajadores turcos y geólogos israelíes trabajan las 24 horas del día en Maanit, el lugar donde está situada la perforación, a 50 kilómetros al norte de Tel Aviv. Según Zion Oil, en 2005 se descubrieron indicadores sobre la presencia de hidrocarburos en una capa situada entre 3.636 y 4.696 metros en esa zona, pero problemas mecánicos impidieron realizar otras pruebas.
Los trabajos se reanudaron en el pasado mes de mayo y los responsables de la compañía esperan alcanzar una profundidad de 5.450 metros. «Hace muy poco, la gente se burlaba cuando les decíamos que planeábamos prospectar», recuerda Richar Rinberg, director general de Zion Oil and Gaz.
Según los responsables de la empresa, no se descubrió en Israel ningún campo petrolífero de importancia porque los trabajos de prospección no llegaron a una profundidad suficiente. La operación que inició Zion Oil and Gaz cuesta de 30.000 y 50.000 dólares por día, según John Brown.
Su empresa, registrada en el Estado de Delaware (este de Estados Unidos) dispone de dos licencias de prospección en Israel que cubren una superficie de 132 hectáreas. En su folleto de presentación, Zion Oil and Gaz afirma que su vocación «es ayudar a Israel a ser independiente política y económicamente». El descubrimiento de crudo en Israel supondría una implicación mayor para el Estado hebreo debido a su ubicación en una región que posee las principales reservas de oro negro en el mundo.
El petróleo, que según Broen comenzará extraer en poco tiempo, será de muy buena calidad, y las razones vuelven a ser escasamente científicas: «no puedo imaginarme que Dios haya dado menos a Israel que a los árabes».
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